¿Cómo influye la Inteligencia Artificial y la Robótica en Maquinaria?

La Inteligencia Artificial (IA) es una tendencia en constante crecimiento
Por su habilidad para realizar tareas penetra cada día más en la vida de la sociedad con sus redes neuronales que impulsan a los asistentes virtuales, hacen recomendaciones de compras en línea, reconocen a las personas en fotografías, evitan transacciones bancarias fraudulentas, transcriben mensajes de voz, etcétera.
Es para los científicos un desafío constante impulsar esta combinación de algoritmos para llegar al siguiente nivel: fusionar la Inteligencia Artificial y la robótica para crear una inteligencia que pueda tomar decisiones y controlar un cuerpo físico a fin de crear máquinas que presenten capacidades como las de un ser humano.
El objetivo es que los robots sean capaces de tomar decisiones bajo parámetros preestablecidos.
Ventajas:
La Inteligencia Artificial y la robótica pueden existir la una sin la otra, ya que un robot no tiene por qué funcionar con base en la IA porque puede seguir unos comandos básicos prediseñados y la IA se puede ejecutar a través de programas, aplicaciones o sistemas informáticos sin la robótica de por medio, al producirse la integración entre ambas se vislumbra un sinfín de verdaderas posibilidades y ventajas.
Por un lado está la capacidad de optimizar su propio funcionamiento.
Hasta hoy es necesario que el trabajo de esas máquinas lo supervisen los seres humanos, pero la posibilidad de la autonomía total está presente.
La IA también es capaz de analizar datos para el diagnóstico y predicción de errores. Esto unido a la robótica puede tener numerosas aplicaciones. Por ejemplo, en el mantenimiento predictivo de sistemas o cadenas de montaje.
Básicamente los robots son capaces de realizar tareas que los humanos no pueden o que entrañan un riesgo elevado: un robot que pueda adentrarse en una estructura a punto de derrumbarse, en un edificio en llamas o en un entorno altamente contaminado, y decidir desde adentro qué pasos se deben realizar para minimizar el peligro.
Aplicaciones Actuales:
Cadenas de montaje: La industria es uno de los sectores donde lleva más tiempo aplicándose la robótica combinada con la Inteligencia Artificial. Por ejemplo, en las fábricas de vehículos los robots realizan tareas automatizadas para el ensamblaje o montaje.
Centro logístico automatizado: En un almacén automatizado los robots funcionan de forma autónoma de manera que, por ejemplo, si se trata de un almacén de un gran supermercado, pueden despaletizar los envíos de cada fabricante y organizar los pedidos para cada tienda, optimizando el espacio.
Supervisión de maquinaria: El mantenimiento adecuado de la maquinaria industrial es una de las claves para optimizar los resultados. Los robots dotados de IA pueden realizar esta tarea para mejorar la eficacia de los equipos y la productividad.
Embalaje: Los robots realizan tareas repetitivas para embalar productos, pero además gracias a sus sensores y a la IA son capaces de tomar decisiones con base en la información que obtienen.
Transporte sin conductor: El uso de drones y de vehículos sin conductor se puede utilizar en multitud de situaciones. Por ejemplo, en el caso de un desastre natural para transportar medicinas a un lugar inaccesible o en el transporte de mercancías.