La Industria 4.0

La Industria 4.0 - proatec

La industria 4.0 es un término acuñado por primera vez en la feria de la Tecnología Industrial celebrada en el año 2011 en Hannover.

Con la intención de poner en macha un proyecto que llevara a cabo la concepción y desarrollo de la fábrica inteligente asociada a la cuarta revolución industrial, una visión de la fabricación informatizada con todos sus procesos interconectados entre sí haciendo uso del internet de las cosas (IoT), hoy en día llamado el internet industrial de las cosas (IIoT).

También conocida como La Cuarta Revolución Industrial, está cambiando la forma en que los negocios operan y, por lo tanto, los entornos en los se ven obligados a competir.

Esta nueva etapa de la industria apuesta por una mayor automatización, conectividad y globalización. Estamos viendo que la interrelación entre distintas áreas, como Productos, Procesos y Modelos de Negocio, ha penetrado en el mundo industrial trayendo consigo al IoT y el mundo de Big Data y Analytics. Son los avances tecnológicos que nos permiten optimizar los procesos de fabricación, su supervisión e integración con otros procesos y sistemas utilizados en planta.

 

Objetivos de la Industria 4.0

  • Esta nueva revolución promete combinar técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes que se integren en las organizaciones, las personas y los activos.

  • Las organizaciones deben identificar las tecnologías que mejor satisfacen sus necesidades para invertir en ellas. Si las empresas no comprenden los cambios  que trae consigo la Industria 4.0, corren el riesgo de perder oportunidades y por ende cuota de mercado.

  • Proporcionar acceso en tiempo real a los datos y la inteligencia de negocio- transformará la forma en que llevan a cabo sus negocios. 

Principios de la Industria 4.0

 Interoperabilidad:  Capacidad de comunicación entre los elementos que participan en la fábrica;  sistemas ciberfísicos, los robots, los sistemas de información corporativos, los productos inteligentes y las personas, así como también, los sistemas de terceros.

Descentralización: Capacidad para diseñar los subprocesos autónomos de la fábrica con elementos ciberfísicos unidos con la habilidad de tomar decisiones de forma autónoma.

Analítica en tiempo real: Posibilidad de recopilar y analizar grandes cantidades de datos (Big Data) que permiten la monitorización, el control y la optimización de procesos.

Orientación a servicio: Siempre con el objetivo de trasladar el nuevo valor generado al cliente en forma de nuevos servicios o servicios mejorados.

Modularidad y escalabilidad: La industria 4.0 tiene como premisa su  adaptación a las necesidades del negocio  con la facilidad para escalar y potenciar la evolución del negocio en cada caso.